Uno de los principales pasos a la hora de vender una vivienda es, además de tomar la importante decisión, calcular su precio real de mercado. Para ello, hay que tener en cuenta las características del inmueble para comenzar a hacer una estimación de cuánto vale una casa, como la situación de la propiedad, su superficie, la altura, el estado del inmueble, la distribución, el número de habitaciones, etc. Una vez hemos tenido en cuenta todos estos aspectos, debemos tener claro que el valor de las viviendas irá evolucionando con el mercado y que su precio lo determina este mismo, con el fin de poder estimar el valor real de una casa.

¿Cuáles son los métodos a los que recurrir para saber cuánto vale una casa?

Existen distintas formas que podemos utilizar para determinar el valor de una vivienda. De todas ellas, el método más conocido es el método comparativo, el cualconsiste en comparar la vivienda cuyo valor queremos conocer, con una muestra de al menos otros 6 inmuebles de características similares. Así, se hará una media del coste del metro cuadrado de esos seis inmuebles y se equiparará al de la propiedad que se valora. Se multiplica por los metros totales de superficie y se obtiene el precio de mercado.

¿Qué factores varían el precio medio?

Además de realizar la comparativa, debemos tener en cuenta varios factores a la hora de tasar una vivienda.

  • La situación de la propiedad: Cuanto mejor sea la zona o el barrio en la que se encuentre, mejor valorada estará la propiedad y más posibilidades de venta tendrá. En el caso de ser un piso, también se tendrá en cuenta la posición que tenga dentro del edificio. En este aspecto, se valorará si el piso se encuentra en un bajo, en una primera planta o a más altura, además de su orientación ya que recibirá más o menos luz. También, la proximidad a centros comerciales, zonas ajardinadas y deportivas, y medios de transporte darán más valor a la vivienda e influye en la tasación.
  • Estado del inmueble: En la valoración de una vivienda influye la conservación y el buen estado del inmueble. Tanto su aspecto exterior como el interior serán parte fundamental para tasar su valor, si está rehabilitado, si tiene ascensor, si se le ha hecho una reforma reciente, etc.
  • Superficie total de la vivienda: Todos los metros cuadrados no valen por igual a la hora de calcular el valor de una casa. Así, se va a tener en cuenta si la casa está reformada o si se conserva en buen estado, si tiene una buena distribución, si dispone de terraza o balcones, etc.
  • La orientación del piso: Una vivienda que tenga mucha luz y buenas vistas estará mejor valorada que una que carezca de ellas.
  • Calidades: tipos de acabados, aire acondicionado, calefacción, aislamiento acústico, interiorismo, etc. Unos materiales de calidad aportarán mayor valor al piso.
  • Casa con firma: Si la casa ha sido diseñada por un arquitecto solvente y de reconocido prestigio también será un factor que influirá a la hora de tasar una casa.

Importante, la vigencia de la tasación es de seis meses, ya que el mercado puede cambiar con rapidez. Por eso, la fecha en la que hacemos la valoración es otro de los elementos más importantes.

¿Por qué hay que recurrir a un personal seller inmobiliario para saber cuánto vale una casa?

Para no cometer errores a la hora de fijar un precio de venta, debemos emplear tiempo en encontrar un buen agente inmobiliario. En Cristina Callaghan tenemos la figura del personal seller inmobiliario como experto en el sector y especializado en la venta de inmuebles, que te ayudará con toda la tecnología requerida para el proceso de vender una propiedad y la pondrá a su disposición.

Este experto inmobiliario aportará la rigurosidad que necesita para establecer un precio de venta eficaz y favorable a sus intereses, y además, le acompañará en el proceso de venta de principio a fin con todas las garantías del mejor servicio.